Hace años, desarrollé la habilidad de identificar los buses que necesitaba, por la suma de manchas y colores de sus letreros. De ahí nace Ese me servía, una serie de dibujos que hice sin gafas, donde las líneas construyen manchas, para obtener una imagen desde mi perspectiva totalmente borrosa, gracias a una miopía que me acompaña desde los 7 años. La serie propone una reflexión sobre cómo habitamos y comprendemos el territorio desde nuestras limitaciones y subjetividades, revelando que incluso la distorsión puede ser una forma de conocimiento y reconocimiento del territorio.